Al parecer, el objetivo de la reunión es para entregar una nota de protesta al representante colombiano luego de los comentarios públicos del embajador estadounidense William Brownfield a los medios radiales colombianos.

Las molestias del gobierno venezolano, son por la cifras que el embajador de los Estados Unidos había asegurado públicamente cuando dijo que había crecido el tráfico de estupefacientes en los últimos cinco años por el territorio de la República Venezolana de Venezuela y que su gobierno estimaba cifras entre se transportaban entre 200 y 300 por esa ruta. 

Aunque el canciller colombiano, Fernando Araujo, se mostró cauteloso en referirse al tema, dejó ver que la reunión no es de preocuparse . Aseguró que estará muy pendiente de lo acontecido en la entrevista entre los funcionarios de los dos países.   

 

Agencias.