Prohibir por Ley que los padres, curas y notarios les pongan nombres feos a los niños propone un proyecto que cursa en el Congreso… Si es aprobado, en adelante, nadie se podrá llamar Onedollar, Westinghouse o USNavy.

Si a todos nos dieran la oportunidad de escoger nuestro propio nombre, probablemente nadie se llamaría Sydney Johan… Por eso, pretenden prohibirle a los notarios registrar niños con nombres ridículos o que puedan vulnerar su dignidad.

El proyecto de ley pretende, en principio que los hijos puedan llevar el apellido de la madre o del padre, según se escoja.

E incluye un articulo que faculta al notario para “impedir que los niños tengan nombres que vulneren su dignidad humana o ridiculicen su ser”.

Dice que busca evitar incluso que los curas se apropien del bautizo y pongan el nombre a su antojo.

Para la iglesia, a pesar de de que hay casos de casos.

El nombre no es lo importante.

Y aunque para llegar a su creación, el senador ponente hizo bien la tarea.

Y encontró más de una sorpresa.

Volmar Pérez, el defensor del pueblo dice que hay que tomarla con mesura…

Que en su caso el nombre jamás ha sido un problema.

Y que lo que para muchos es un nombre feo, para otros puede ser una extensión de la personalidad.

Lo cierto es pase o no pase la ley, benedetti tiene bien claro que nombres sacaría de ya de las listas.