Con sólo oírle la voz a su hijo, al profesor Moncayo le volvió el alma al cuerpo…

Y aunque las pruebas duran poco menos de 2 minutos, para familias como los Lozano Guarnizo, representan la alegría de ver por primera vez a su muchacho desde que se lo llevaron…

A Walter su hijo lo secuestraron hace 9 meses
 
Pablo Emilio en cambio, lleva más de 10 anos en poder de la guerrilla, pero hoy, con la prueba,  le pudo dar un regalo a su mamá…

Otro que se alegró con las pruebas de supervivencia fue Esteven Martínez, el hijo del cabo José Libio Martínez, secuestrado hace 10 años en la base de Patascoy, pese a que aún no ha podido ver la imagen de su papá.

Pero ni su papá, ni el hijo de doña Inirida, ni el cabo Moncayo están aún con sus familias, y aunque esos dos minuticos de imagen les alegraron la vida, no se cansan de pedirle a Dios, a las FARC, al Gobierno o al que sea, que por fin se los devuelvan.