Para la familia Ríos, como muchas en Colombia, su gran ilusión era tener techo propio.

“Una casa para la familia y los hijos como el sueño de la vida”

Por eso decidieron invertir todos sus ahorros  en la unidad residencial Parque Real de Cali.

“Teníamos una finca y la vendimos para comprar la casa acá”
“La compré el 26 de febrero de 2004, en 57 millones y medio”.

Dinero que completó gracias a un préstamo.

“Por eso me prestaron en el banco porque toda la tradición estaba al día”.

Así lo demuestra este certificado de tradición en el que Edna Nidia Del Castillo le vendió a Leonardo Fabio Ríos Sánchez…  La familia Ríos se convirtió en el cuarto propietario de esta casa.  Sin embargo, la felicidad les duró pocos meses.

“En octubre la fiscalía de patrimonio de Cali me citó que porque el primer dueño, que no vive aquí desde el 99 dice que nunca ha vendido la casa y que se acordó que tenía casa en el 2004”.

Según este certificado de tradición el primer propietario de la casa la compró la casa en 1996 a una constructora.

“se llama Emerson Orozco, dice que nunca ha vendido la casa”

Pero, en los registros de instrumentos públicos de Cali, en 2003 la casa cambió de dueño. Según cuenta la vecina más antigua de esta unidad residencial.

“Vivian Vanesa y su esposo”

Sin embargo, la Fiscalía inició un proceso que hoy está a punto de quitarles la casa a los Ríos…
“Soy un ciudadano de bien que compró con todas la de la ley”

Para devolvérsela al primer propietario.

“Ya han fallado  2 veces y lo que sigue es orden de desalojo”

Todo por este documento hecho en 2003 en la notaria décima de Cali y radicado en la notaría 16 sin tener en cuenta que existían algunas irregularidades, como la falsificación de firmas.

“No hay firmas legibles, no coinciden, las huellas son manchones de tinta, no hay copia de las cédulas, cómo un notario no se digna al menos decir esta firma no coincide”.

Por eso cree que la única responsable de lo que le está pasando a él y su familia, es la notaria 16.
“Me está afectando la mala fe de Sonia Escalante, notaria 16, la mala fe del dueño”…

Según la notaria, ella no se percató de la falsificación de firmas e irregularidades en las huellas.
“El notario no es grafólogo ni dactiloscopista
“Yo no estoy perdiendo mi casa por no pagar , sino por haber comprado de buena fe”.

La misma Fe que también parece ser vulnerable en el lugar donde se supone son los guardianes de la Fe pública.

“Parece una escritura falsa, para ver quien me falsificó, es difícil de ver”.

Situación que tiene a los Ríos creyendo que la única Fe que para ellos existe en este momento es la que le tienen a cualquier milagro que les ayude a no perder su casa.