El temor en medio del COVID-19 no solo está latente en aquellos pacientes que sufren el brote del virus y ‘piensan lo peor’, si no también en las personas que expresan un temor excesivo a contagiarse.

Durante casi dos años desde la llegada de la pandemia, especialistas en México y España han identificado casos de personas que manifiestan un ‘miedo exacerbado’ al virus SARS-Cov-2.

Este trastorno, también calificado como patología, se trata de una ‘enfermedad dentro del COVID de la que poco se habla’, y cuyos casos podrían ser mayores y con ‘un potencial más riesgoso’ que el virus en sí.

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‘Una alteración mental que se construye’

Si bien este ‘nuevo trastorno’ no hace parte de un listado específico de enfermedades mentales, lleva casi dos años siendo fuente de consulta y análisis en consultorios de especialistas.

“Se da cuando una persona siente un miedo excesivo a contraer la enfermedad que le lleva a realizar una serie de soluciones para calmar su ansiedad, como salir de casa o usar en transporte público. Pero a medida que las va usando, se construye la patología”, aseveró la psicóloga española Julia Pascual.

La especialista en salud mental acotó que el desarrollo del trastorno puede llegar a puntos álgidos y muy delicados para el paciente que lo padece.

“Pueden llegar a superar esa ansiedad y a tener ataques de pánicos, es decir, a bloquearse totalmente”, advirtió la psicóloga Pascual.

‘El temor al COVID, a flor de piel’

Algunos ciudadanos de los países donde se empezó a diagnosticar el trastorno, contaron para medios locales sus versiones que los llevaron a desarrollar las alteraciones mentales.

“Yo definitivamente dejé de salir a cualquier cosa, no me asomaba a la calle para nada, sentía sobre todo el pánico de la enfermedad”, confesó ‘Diana’, ciudadana mexicana, para el medio local Televisa.

 ‘En el mes de diciembre, aunque no tenía miedo, me hice 16 o 17 test de antígenos’, manifestó Christian León Herrero, ciudadano español, para la televisión local RTVE.

“A veces pasa alguien afuera caminando y escucho que tose o estornuda, y yo quiero salir a bañarme en desinfectante. Estarme checando la oxigenación, la presión; los primeros 6 meses yo creo que visité al doctor como 3 veces por semana y por nada, cosas así muy simples me decía no, es que es tu mente”, añadió ‘Ale’, otra paciente mexicana que decidió tratarse el trastorno.