La afirmación del ministro es, por supuesto, muy importante, pero los técnicos de Medicina Legal consultados por Noticias Uno dicen que no hay corroboración científica de que el cadáver corresponda a un ciudadano ecuatoriano. Pero tampoco hay nada que permita negarlo.

Cuando las tropas del Ejército llegaron a Colombia con el cuerpo de Raúl Reyes, trajeron también el de otro guerrillero, quien al parecer sería unos de sus hombres de confianza y miembro del Bloque Sur.

Publicidad

  Pero la seguridad con la que el Ministro de Defensa, identificó a Julián Conrado, empezó a tambalear en horas de la noche, cuando el Instituto de Medicina Legal, hizo las pruebas legales, para establecer su plena identidad.

 Julián Conrado es de descendencia costeña, atlético y alto.

Medicina Legal cotejó sus huellas con las de la Registraduría Nacional durante tres días, pero no halló ninguna pista que permitiera su identificación.

El resultado solo puede significar una de tres cosas: primero, que el hombre cuyo cuerpo está en Medicina Legal jamás tuvo cédula de ciudadanía. Segundo: que como es usual entre guerrilleros paramilitares y narcotraficantes, su ficha decadactilar fue robada de la Registraduría y tercero: que no se trate de un ciudadano colombiano.

 

Lo único demostrado hasta ahora es que la necrodactilia no concuerda con ninguno de los archivos de la Registraduría. Esto puede significar, o que no es colombiano, o que jamás tuvo cédula, o que si la tuvo, desapareció del archivo la tarjeta decadactilar.