Esta felina fue recuperada gracias a una alerta ciudadana, pues en un centro comercial de Medellín era paseada como si fuera un gato. Se trata de una leopardus pardalis o tigrillo lanudo hembra, de cinco meses de edad y dos y medio kilos de peso. Un animal silvestre tratado como mascota.

«No tiene heridas, no tiene ninguna situación de deshidratación, está simplemente con mucho grado de ‘amansamiento’, entonces ya está con todos los médicos veterinarios haciéndole toda la atención debida».

La tigrilla se encuentra en el Centro de Atención y Valoración de fauna silvestre ubicado en el norte del Área Metropolitana, que le ofrece un ambiente que garantiza su bienestar.

Tener animales silvestres puede ser perjudicial para la salud.

«Tiene un alto riesgo zoonótico, es decir estos animales pueden ser transmisores de bacterias, de otro tipo de enfermedades que no conocemos, porque estos animales no están diseñados para vivir en un ambiente urbano y mucho menos en las casas nuestros»., aseguró María del Pilar Restrepo, subdirectora ambiental Área Metropolitana.

El hombre que tenía la tigrilla quedó en poder de la Fiscalía. La tenencia ilegal de fauna silvestre puede conllevar a procesos penales que castigan con la privación de la libertad entre 3 a 9 años. Además multas desde 5 mil a 30 mil salarios mínimos mensuales vigentes.