Una red de corrupción en el Ejército ecuatoriano quedó al descubierto tras la captura de siete soldados quienes, supuestamente, vendían armas en la frontera a disidentes de las Farc liderados por alias “Guacho”.

Los investigadores creen que la red que traficaba material bélico a la disidencia, que secuestró y asesinó en marzo a tres periodistas en la frontera con Colombia, funcionaba desde 2016.

Según la pesquisa, un ingeniero informático militar se infiltraba en el sistema de inventarios de los arsenales para ocultar las ventas fraudulentas.

La tesis de la Fiscalía señala que las armas eran trasladadas a la frontera con Colombia  en encomiendas, autobuses y vehículos particulares para evitar los controles en carretera.

Las autoridades ahora tienen 90 días, mientras se recaban indicios para poder formular cargos contra los implicados e ir a juicio.