El Servicio Meteorológico de Reino Unido confirmó una subida de las temperaturas con posibles máximas de 33 grados, en una de las primeras olas de calor que vive el país desde el inicio del verano.

La entidad alertó de un riesgo significativo para la salud e hizo un llamado a los servicios sanitarios para tomar medidas que reduzcan el daño causado por el sol y el fuerte calor.

Incluso el zoológico de Londres decidió dar helados de frutas, y frutos secos a sus animales para refrescarlos.

Desde la ola de calor que se vivió el pasado abril no se habían experimentado unas temperaturas similares, y se espera que en los próximos días el termómetro suba aún más en la mayor parte del Reino Unido.