Un grupo de religiosos de Colombia, junto con el obispo de Coahuila, México, hicieron una ceremonia en las gradas de la Iglesia del voto nacional, para pedir perdón a las víctimas de la violencia por el papel de la Iglesia en la guerra y pedir a las jerarquías de ésta que reconozca su papel en el conflicto.

Al frente del Voto Nacional o Sagrado Corazón de Jesús, en el centro de Bogotá, símbolo de la unión entre el Estado y la Iglesia, se congregaron, sacerdotes, laicos y el Obispo de Raúl Vera, de México, reconocido defensor de derechos humanos, para pedir perdón a las víctimas por los crímenes que ha cometido la iglesia durante la guerra en Colombia.

Jesuitas, Claretianos, Redentoristas, Dominicos y Pasionistas, hablaron a nombre propio.

A diferencia de la tradicional eucaristía, los sacerdotes, en un acto de perdón dejaron que las víctimas estuvieran en el improvisado altar mientras que ellos se quedaron abajo en símbolo de humildad.

Representantes de las víctimas de la violencia partidista, del despojo de tierras, de los paramilitares y de la guerrilla, le reclamaron a la iglesia.

Al unísono los sacerdotes cuestionaron el papel de la iglesia en el conflicto armado y coincidieron que el perdón es el camino para sanar las heridas. Incluso se arrodillaron antes las víctimas.

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También hablaron de los Doce Apóstoles, el grupo paramilitar que también fue liderado por el sacerdote Javier Palacio.

Los sacerdotes también pidieron sacar de la Catedral Primada los restos mortales de Gonzalo Jiménez, victimario de los indígenas.

Otra petición a la iglesia católica es el desmonte de la Diócesis Castrense porque consideran que ha sido indiferente a violación de derechos humanos, especialmente de los falsos positivos.

Hicieron un llamado a la jerarquía de la iglesia para que se una al Perdón.

Su propia narración del evento sería escuchada por el Papa  Francisco, con quien varios de estos religiosos se reunirán en Cartagena, Villavicencio y Bogotá.

Noticias UNO