Luego de presentar su renuncia a la presidencia de Paraguay con la intención de asumir como senador activo, Horacio Cartes le dio marcha atrás a su dimisión a menos de dos meses para que el nuevo mandatario Mario Abdo Benítez se posesione.

Esto debido a la tensión desatada tras su elección como parlamentario en los comicios del 22 de abril porque la constitución paraguaya contempla que los expresidentes serán senadores vitalicios, con voz pero sin voto en el legislativo.

Aunque la Corte Suprema de Justicia y el poder electoral habían autorizado a Cartes a recibir su investidura parlamentaria, el mandatario no logró quórum para que el Congreso aceptara su dimisión para poder fungir como senador electo.

Cartes expresó en una nota dirigida a la presidencia de legislativo su intención de dejar sin efecto su renuncia debido a la falta de tratamiento de la misma en el congreso.