Un pequeño y eficiente robot se ha convertido en el mejor aliado de quienes reparan la cañerías de Bogotá.

Su misión es vigilar las entrañas de Bogotá.

Y aunque tiene la pinta, no es un espía, ni un detective.

Se trata del más avanzado detector de fallas en las alcantarillas y tuberías de la ciudad.

Es como una endoscopia a la ciudad.   Pesa unos 60 kilos, mide aproximadamente 70 centímetros, está equipado con una sofisticada cámara de video y conectado a una sonda de más de 300 metros, que se opera desde una unidad móvil.

Pueden bajar a lo profundo de las alcantarillas, inspeccionar las grietas más pequeñas y detectar hasta el mínimo detalle

Una tropa de asalto de cinco personas más, completa el equipo, que recorren la ciudad día y noche y listos para sumergir a su sofisticado compañero, en caso de que usted o algún vecino tenga una emergencia sin su tubería.