Las tensas relaciones entre Rusia y Estados Unidos se complican más, tras el arresto de Paul Whelan, un ciudadano estadunidense y exinfante de marina que fue retenido a finales de diciembre en Moscú y hoy fue acusado formalmente de espionaje por las autoridades rusas, un cargo que puede significar hasta 20 años en prisión.

El hombre de 48 años fue detenido por el Servicio Federal de Seguridad ruso, que le acusa de haber realizado labores de inteligencia no autorizadas, aunque hasta el momento no se ha especificado en qué consistían dichas actividades, pese a que el Gobierno estadounidense exigió más información para entender de qué se le acusa.

La familia de Whelan rechaza la acusación asegurando que él estaba de visita en Moscú para asistir a una boda de un amigo.
Este ciudadano estadounidense permanecerá bajo custodia hasta que se establezca una fecha para su juicio, algo que podría tomar varios meses.