Ajeno a lo que iba a suceder después de su retiro, el presidente Santos inició la ceremonia de Rionegro, Antioquia, con un discurso que aprovechó para pedirle a la Corte, indirectamente, su aprobación al plebiscito.

Santos les recordó a los Magistrados que las Farc dieron muestras de su acatamiento a la Corte cuando dijeron que aceptarán lo que ésta decida sobre refrendación de los acuerdos de La Habana.