Un sargento de la policía logró que un niño enfermo de cáncer, se recuperara. La labor abnegada y silenciosa del suboficial fue puesta hoy como ejemplo por su comandante.

La Policía hace muchas cosas importantes, pero sin duda este pequeño gran logro fue la gran revelación en la rendición de cuentas del general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá.

Hoy la Policía Metropolitana mostró una nueva cara de su trabajo en la ciudad.

Sucedió en medio de la primera rendición de cuentas que hizo el General Rodolfo Palomino del trabajo del organismo que comanda. Allí enseño el caso de un pequeño que sufría una penosa enfermedad y fue apadrinado por la policía para poder devolverle la sonrisa a su rostro.

“Mi hijo tenía un fibroma occipitante juvenil”

Es decir un cáncer en la cara del pequeño.

“Ya no podía comer y hablaba diferente por lo que la boquita estaba torcida. Los doctores me decían que de un millón de niños le da a uno. No iba al colegio porque a los niños les causaba curiosidad y lo tocaban, entonces como tenía ahí una platina, le reemplazaba la mandíbula."

Y aunque lo operaron dos veces, solo una complicada cirugía de 11 horas de duración le podría devolver una nueva vida al pequeño.

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“100 millones de pesos.”

Y la tarea fue encomendada por el general Palomino para que el sargento buscara ayuda en la empresa privada. Y lo consiguió. Hace tres meses que el pequeño fue operado por un médico Mexicano  junto a otros dos colombianos en el Hospital San José gracias al apoyo de la empresa privada y algunas ONG. De la complicación ya no queda nada y la vida de Wilson volvió a hacer como la de todos los demás niños de su edad.

“En el corazón una alegría muy grande para él y para la institución.”