Tras completarse siete semanas de protestas en contra del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, la cifra de muertos se eleva a 127 y el número de heridos se acerca a 1.000.

Desde el 18 de abril, cuando se iniciaron las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua, 127 personas han muerto según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y un millar han resultado heridas.

En medio de la crisis sociopolítica que se agrava con el paso de los días, la Asamblea Nacional de Nicaragua aceptó la renuncia al cargo de presidente del Consejo Supremo Electoral de Roberto Rivas, un aliado de Ortega y el rostro más visible de las acusaciones de corrupción.

Y las cosas no parecen mejorar; los comerciantes del mercado más grande de Nicaragua anunciaron que ante la opresión se declararon en desobediencia civil.

Este martes la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, OEA, aprobó una declaración para pedir el cese inmediato de la Violencia en el país.

Las protestas contra Ortega y su vicepresidenta Rosario Murillo comenzaron por unas fallidas reformas a la seguridad social y se han convertido en una reclamación para pedir su renuncia acusándolo de abuso de poder y corrupción.