Venezuela vivió un apagón de 32 horas continuas, el corte de luz más largo y masivo que se haya experimentado y que afectó a 23 de los 24 estados del país. El Gobierno de Nicolás Maduro sostiene que se debe a un acto de «sabotaje» en el marco de una “guerra eléctrica imperial».

Y aunque el servicio eléctrico regresó de manera intermitente, las consecuencias del megaapagón fueron nefastas, especialmente para quienes tienen a sus familiares en muchos de los hospitales que no pudieron seguir brindando atención por la falta de luz.

Servicios de diálisis, respiradores y unidades de cuidados intensivos dejaron de funcionar, y aunque no hay una cifra oficial de muertos por esta causa, trabajadores médicos reportaron el fallecimiento de varios pacientes, varios de ellos menores de edad.

Incluso quedó registrado el dramático momento en el un bebé debe ser asistido con un respirador manual en medio del apagón.

Al menos 79 personas han muerto en hospitales del país, en menos de cuatro meses, por causa relacionadas a los cortes eléctricos.

Desde primera hora del día, el Gobierno se vio obligado a suspender la jornada laboral y las clases. El transporte público colapsó, los buses no daban abasto y la suspensión del servicio del Metro de Caracas obligó a miles de personas a caminar durante horas hasta sus destinos.

Fallas en las redes telefónicas, cortes en servicios básicos como el agua, desabastecimiento de combustible en varios puntos del país, el desvío de vuelos y la suspensión de las operaciones del aeropuerto Internacional de Maiquetía; se suman a las graves consecuencias que deja el corte de electricidad, cuyo servicio aún no se ha restablecido por completo.

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Mientras el ministro de Comunicación venezolano, Jorge Rodríguez, vinculó al senador estadounidense Marco Rubio con el histórico apagón.

Horas antes el secretario de estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, advirtió que lo próximo que se irá de Venezuela será Nicolás Maduro.

Por su parte, el autojuramentado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, rechazó que se trate de un sabotaje y aseguró que la crisis eléctrica se debe a la corrupción del gobierno de Nicolás Maduro.