Salvador Ramos fue el joven de 18 años que disparó y asesinó a 19 menores de edad y dos adultos en una escuela en Uvalde, Texas.

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Dentro del avance de la investigación, se sabe que Ramos habría trabajado en un local de comida rápida,  lugar al que renunció dos semanas antes del ataque, pues ya habría logrado reunir alrededor de 4 mil dólares para comprar el armamento y el chaleco que llevó el día de la masacre.

Dos rifles AR-15, municiones y el chaleco de protección fueron los elementos reconocidos por las autoridades; cabe resaltar que solo un rifle cuesta al rededor de 1.200 dólares, lo que serían 4 millones 700 mil pesos.

Por potra parte, las autoridades informaron sobre el segundo rifle, cuando lo encontraron dentro del auto que Ramos estrelló cerca a la escuela.

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La madre del joven se pronunció finalmente frente a lo sucedido, afirmando que Salvador no era un monstruo, pero que si podía llegar a ser agresivo.

“No tengo palabras para decir, porque no sé lo que estaba pensando, él tenía sus razones para hacer lo que hizo y por favor no lo juzguen”, afirmó la madre de Salvador Ramos a medios locales.