La Contraloría General de la República realizó una auditoria a las transferencias del sector eléctrico, de las vigencias 2014, 2015 y 2016, a seis Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), en la que encontró que se están desviando recursos.

Las auditorías fueron realizadas a la Car de Cundinamarca, Corantioquia, Cornare, Corpoguajira, Corpoguavio y se encontró que están desviando los recursos que reciben de transferencias provenientes del sector eléctrico (TSE), destinándolos a actividades diferentes a aquellos para los cuales fue creada esta contribución parafiscal como la adquisición de bienes y servicios administrativos, o logísticos (inmuebles urbanos y vehículos), así como el pago de servicios de comunicaciones y de transporte de funcionarios.

Asímismo, el ente de control estableció que estas no cumplen con la gestión ambiental encomendada, en relación con la función compensatoria que tiene esta contribución parafiscal.