En el sexto día de cierre del Gobierno, el Senado de Estados Unidos no llegó a un acuerdo para ponerle fin a esta situación y reprogramó nuevamente la sesión para el próximo 31 de diciembre, prolongando la parálisis del Gobierno prácticamente hasta enero.

La nueva decisión seguirá afectando a los cerca de 800.000 trabajadores federales quienes deberán seguir asistiendo a sus trabajos, pero sin recibir sus respectivos sueldos, entre tanto no se levante la medida que encabeza el presidente Donald Trump.  

Esto ocurre en momentos en los que mandatario republicano, a quien parece no importarle, no da su brazo a torcer y amenazó con mantener el largo cierre administrativo, si la minoría demócrata en el Senado no le da luz verde a su principal promesas de campaña que incluye los 5.000 millones de dólares para la construcción del muro fronterizo con México.