El presidente Santos aprovechó la asamblea de su partido, la U, para decirle unas cuantas indirectas a su exvicepresidente Germán Vargas Lleras, que también les cayeron al uribismo. La instrucción fue mantenerse en el centro y alejarse de los extremos

La octava asamblea del partido de La U que se celebró en Corferias con la participación de 2.300 delegados de todo el país entre quienes estaban ediles, concejales, diputados, 39 representantes y 19 senadores en ejercicio, se convirtió en el escenario para contra-argumentar y rechazar las afirmaciones del hasta hace poco, segundo hombre del gobierno, Germán Vargas Lleras.

El propio presidente Santos, responsable de haber puesto a disposición de Vargas Lleras durante siete años, la plataforma de lanzamiento de su candidatura, envió mensajes claros contra su antiguo ministro.

En cuanto a la paz y aunque sin mencionarlo, Santos criticó los excesos verbales de Vargas en las extensas entrevistas que les dio a varios medios la semana pasada.

Respecto a la infraestructura, le quitó piso argumentativo al exvicepresidente cuando recordó que las obras se hicieron gracias al su gobierno y no solo a la voluntad de uno de sus exfuncionarios.

En su discurso frente a los miembros de su partido, Santos dio línea política y hasta en este tramo de su exposición, se distanció del exministro del Interior.

La orden presidencial a la U de mantenerse en el centro está siendo acatada por sus senadores que buscan apropiarse de este espacio, hoy más solitario y menos disputado que las extremas de derecha o izquierda.

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