En el debate realizado en la Comisión Primera del Senado desde las 10 de la mañana hasta las 6:30 de la tarde, sobre la situación de orden público que afecta al departamento del Cauca y en especial a los pueblos indígenas, hubo fuertes acusaciones contra el Gobierno del presidente Iván Duque, representado en el recinto por los ministros del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez; de Defensa, Guillermo Botero, y el canciller Carlos Holmes Trujillo.
También asistieron delegados de la Fiscalía, de la Procuraduria y el Defensor del Pueblo, Carlos Negret.

En el debate revelaron que desde la firma del proceso de paz han sido asesinados 168 indígenas, 103 de ellos en lo corrido del Gobierno Duque. 

Según el senador indígena Feliciano Valencia los están matando: nuevos grupos paramilitares como las Águilas Negras y las Autodefensas Gaitanistas, lo mismo que el cartel de Sinaloa, Los Pelusos (EPL), disidencias de las Farc y el ELN.

El senador Temístocles Ortega denunció que el Gobierno retiró a la Fuerza Pública del corregimiento de Betulia, en Suárez, Cauca, y que eso provocó el asesinato de la candidata a la Alcaldía Karina García y a otras cinco personas.

La ministra del Interior rechazo “enfáticamente” la afirmación del senador Temístocles en el sentido que el Estado haya sido el responsable de esas muertes.

Y el ministro de Defensa respondió que no es cierto que hubo retiro de la tropa, que al contrario, en la regional hay presencia de más pelotones, pero que a pesar de que la Fuerza Pública estaba cerca del sitio donde fue asesinada Karina García, no alcanzaron a llegar.

El senador Alexander López le respondió al Ministro: “pura carreta. Este es un Gobierno incompetente por falta de voluntad política para proteger a los líderes sociales”.

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Y el senador Antonio Sanguino aseguró que el lenguaje estigmatizador contra indígenas y líderes sociales utilizado por el Gobierno y el Centro Democrático es factor generador de violencia.

El senador del Polo Democrático Iván Cepeda dijo que hay 39 pueblos indígenas en peligro de exterminio, que eso “es un genocidio que está ocurriendo y que el Gobierno no hace nada”.

Y para superar la controversia para enfocar los esfuerzos estatales para luchar contra los violentos, el defensor del Pueblo propuso la instalación de una carpa blanca para atender los problemas de manera interinstitucional de manera inmediata. Estarían delegados del Gobierno, Procuraduría, Defensoría, Fiscalía, Indígenas, Afros, Naciones Unidas y otras instituciones, además de la Fuerza Pública.

La idea es que esa carpa sea una especie de campamento de reacción inmediata.

El debate también trató el conflicto entre la Fuerza Pública y la Guardia Indígena.

La ministra del Interior dijo que sólo con bastones no se pueden defender de bandoleros y criminales y que por eso es necesario trabajar de manera coordinada entre Gobierno e indígenas.