Las extrañas paradojas que se presentan en los números, por cuenta del diseño de la democracia en Estados Unidos.

En el Senado de ese país, hay 100 senadores en total: 2 por cada uno de los 50 estados que componen a la Unión.  Uno en representación de los Republicanos y otro en representación de los Demócratas, para garantizar el equilibrio de poderes.

Sin embargo, en términos demográficos, hay algunos estados que tienen la población de un país suramericano o europeo, y otros que parecen apenas una pequeña provincia.

Por ejemplo, el estado de California tiene poco más de 40 millones de habitantes, mientras que el estado de Wyoming cuenta con algo más de 580 mil habitantes.  Aún así, ambos estados tienen el mismo número de curules en el Senado.

Tras las pasadas elecciones legislativas de mitad del gobierno Trump, la fisonomía en el Senado cambió y algunos estados vieron como sus dos curules fueron ocupadas por un mismo partido, lo que cambió el equilibrio de poderes en la Cámara Alta del Congreso.

Por ello, en la votación que se dio este miércoles en el Senado estadounidense para definir la culpabilidad o inocencia del presidente Trump, se presentó una paradoja numérica: los 52 senadores que votaron por la absolución de Trump representan a 18 millones menos de estadounidenses, que los 48 senadores que votaron por condenarlo.

Sin embargo, el mandatario es, a esta hora, el tercer presidente de la historia que ha superado un proceso de ‘Impeachment’, y el primero que lo hace en plena carrera por la reelección.

En números los resultados del juicio político quedaron así:

Los estados de los 52 senadores que votaron a favor de Trump, suman (según el último censo de los colegios electorales) 152.257.049 ciudadanos.

Los 48 estados de los senadores que votaron en contra de Trump, suman 170.189.299 ciudadanos estadounidenses.

Pero este paradójico escenario no es nuevo para Trump, pues cuando ganó la presidencia de Estados Unidos, su contendora Hillary Clinton obtuvo 2.868.686 más votos que él.  Sin embargo, Trump se quedó con 304 colegios electorales y Hillary con 227.

Pura matemática electoral, que paradójicamente parece no regirse por las normas de la aritmética.