Noticias Uno obtuvo un video que está en poder de la DEA desde comienzos del año pasado. La grabación fue hecha en una celda del pabellón de extraditables de la cárcel La Picota en Bogotá.

Aparentemente fue realizada con la aprobación de esa agencia norteamericana a la que el guerrillero extraditable Segundo Villota, por consejo de uno de sus abogados, le habría ofrecido entregarle pruebas de una red de estadounidenses que intentaba extorsionarlo.

El video sería la prueba de que este extranjero con supuestos contactos en la DEA le cobró un millón y medio de dólares a cambio de ayudarle a mejorar sus condiciones en las cárceles de Estados Unidos, en donde está pedido en extradición.

La cámara fue instalada por Villota y otra persona minutos antes de que llegaran los visitantes. Estarían preparando la prueba. En el diálogo, en el que interviene una mujer que dice actuar solo como traductora, se habla de los contactos que el norteamericano tendría con gente de poder en Colombia.

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En la conversación le advierten a Segundo Villota, quien manejó las finanzas de dos frentes de las Farc, que no puede hablar con nadie.

Y le preguntan si ha hablado con algún miembro de la DEA. El estadounidense le informó que alguien estaría contándole a la DEA los detalles de sus conversaciones.

La reunión tuvo lugar en una habitación de La Picota pero si ignora cómo ingresaron estas personas, con cuáles permisos y cómo el guerrillero obtuvo las autorizaciones.

En un presunto acto de retaliación por la entrega que el guerrillero hizo de estas dos personas a la agencia antidrogas, la Fiscalía colombiana lo acusa de lo contrario, es decir, de comprar su ingreso a la lista de amnistiables de las Farc mediante sobornos.