Como les contábamos al comienzo de nuestra emisión, hoy encontramos a dos damnificadas olvidadas del temblor. Felipe Romero viajó a la zona más afectada y, después de subir tres horas por una montaña, encontró a dos ancianas a las que el temblor les destruyó su casa. Los organismos de socorro no han llegado hasta allí y a ellas les falta agua y temen que se les acabe la comida.

Mientras en la carretera continúan los trabajos para remover toneladas de tierra y rocas.

En lo alto de la montaña, la  furia de la naturaleza también dejó sin casa a los campesinos de la vereda el Pobito.

“Esta casa está por caerse toda”

Y dos kilómetros cuesta arriba, atrapadas a dos ancianas que ya completan más de 30 horas sin poder salir de su rancho, asustadas.

“Virgen santísima, pensamos que  nos iba a comer la tierra.”

Padeciendo las réplicas del sismo que en cualquier momento termina por tumbarles lo que queda de su vivienda.

“Eso las paredes están todas que se caen.”

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Ella y su anciana madre de 95 años, quien por su edad asegura que de acá no se mueve.

“No, no deje a si no más, así no más.”

Están incomunicadas, en una zona de alto riesgo y lo peor es que nadie les ha prestado ayuda.

“No ha venido nadie, ni Cruz Roja ni Defensa Civil, ni la alcaldía ni nadie.”

Mientras la salud de su madre empeora

“Mucha enferma yo”

A causa de los nervios  de pensar que en cualquier momento la montaña se les viene encima.