Científicos de la NASA terminaron las últimas pruebas en laboratorio de la sonda que tocará el sol. Ahora, esta nave espacial será enviada a cabo cañaveral para preparar el lanzamiento.

Decenas de trabajadores del laboratorio de la Universidad Johns Hopkins al servicio de la Nasa dieron los últimos toques a Parker Solar Probe, la sonda que será despachada al sol el 31 de julio.

La nave se encuentra en unas instalaciones en Greenbelt, Estados Unidos, y será enviada el sábado a Cabo Cañaveral, donde se realizarán las pruebas finales antes del lanzamiento.

Este vehículo espacial del tamaño de un carro pequeño, cuenta con tecnología de punta y una gruesa coraza que le permitirá sobrevivir a temperaturas de hasta 1,371 grados centígrados, impactos de partículas supersónicas y poderosas ráfagas de radiación.

Se espera que llegue al astro mayor en diciembre del 2024, orbitándolo 24 veces para obtener datos que permitan descubrir por qué la atmósfera de esta estrella es más caliente que su superficie.