Una testigo protegida denunció hoy que ha sufrido dos atentados y que la Fiscalía no le está brindando la protección prometida…

Se trata de una testigo vital para una investigación… Gracias a lo que ella ha dicho, 19 presuntos miembros de una organización criminal están en la cárcel.

Una joven estudiante de bachillerato que se convirtió en la testigo clave contra la organización narcotraficante La Cordillera (antiguos socios de alias Macaco), dice que está en peligro porque el programa de protección a testigos de la Fiscalía la abandonó. Así lo asegura su esposo, que sin escoltas y oculto, agrega que han sido víctimas de dos atentados.

“En este momento no contamos con ningún tipo de protección. Sufrimos dos atentados gravísimos con secuelas en todos nuestros cuerpos de cicatrices sin que nada hiciera este programa para protegernos”.

Dice que además, su esposa ha sido atacada por los mismos hombres que deberían protegerla obligándola a declarar contra los narcotraficantes, incluso, contra su propia madre que hizo parte de la organización criminal.

“La propia mamá de ella fue condenada por el propio testimonio de la hija… que tengo entendido eso está prohibido aquí en Colombia”.

“Al rendir su testimonio presuntamente obtenido a través de tortura sicológica y violación a los derechos fundamentales por parte del detective del CTI Bogotá”.

La Procuraduría le solicitó a la fiscalía investigar al funcionario del CTI que presuntamente atacó a la testigo.

“Por la Procuraduría Segunda Distrital de Bogotá, efectuar la compulsa de copas con destino al Programa de Atención a Testigos de la Fiscalía, para que adopte los correctivos o medidas disciplinarias respectivas con relación a la actuación del detective” El 9 de julio de 2007, el Director del programa de Protección de la Fiscalía, comunicó a la testigo la finalización de sus obligaciones con ella.

“Fuimos excluidos del programa el 4 de julio del año 2007… no vino al requerimiento del señor Juez”.

El joven esposo dice que a pesar de haber sido retirada de protección, la fiscalía hace que su mujer siga declarando contra la banda La Cordillera.

“Aparentemente estamos vinculados porque el programa de protección está obligando que vaya a declarar ante ese juzgado y supuestamente lo que ellos le dijeron al juez es que nosotros estamos vinculados al programa de protección. El director del programa informó que medidas de protección solo son para el día exacto de la audiencia”.

Piden que la fiscalía cambie sus nombres.

“Ellos se comprometieron a sacarnos del país, a cambiarnos la identidad”.

El pasado 3 de junio, José Gilberto Martínez, el director del programa de protección, le informó a la testigo que nada podía hacer para cambiar su identidad.

“El programa no tiene facultades para proceder a cambiar la identidad de ninguna persona”

Sin embargo, la ley 418 de 1997 dice:

“El Fiscal General podrá tomar en cualquier momento, cualquiera de las siguientes determinaciones: a) Ordenar el cambio de identidad de la persona que se someta al programa”

Esta es una de las amenazas que llegan al sitio donde se esconde la pareja.

“Hemos sufrido cuatro hechos de violencia graves incluido el secuestro de mi esposa, nos han amenazado gravísimo y hemos tenido dos atentados”.

El pasado 14 de marzo, la Procuraduría tuvo que intervenir ante el programa de protección de la fiscalía para tratar de conservar la integridad física de los esposos.

Las declaraciones de la joven que está escondida en una casa arrendada con dificultades, tienen en la cárcel a 19 miembros de la organización La Cordillera, incluida su mamá. Su preocupación por los atentados, por un presunto secuestro y por las insistentes amenazas de los narcotraficantes, llegó al Ministerio del Interior y de Justicia y al programa de derechos humanos de la Presidencia de la República que ordenaron investigar.