Y mientras el presidente recibe su premio de talla mundial, en Colombia emerge la preocupación de la guerrilla por los problemas del acuerdo. Conocimos una carta interna del jefe de la guerrilla, Rodrigo Londoño, Timochenko, a su tropa en que insiste en que se mantengan unidos en torno a la paz, pero les pide no desactivar su Plan B.

A pocas horas de que el presidente Juan Manuel Santos saliera a Oslo, Noruega, para recibir el Premio Nobel de Paz, se conoció una carta de doce párrafos escrita por Rodrigo Londoño Echeverry, que fue enviada el pasado 5 de diciembre a todos sus hombres, que él los denomina su “guerrillerada”.

El jefe de las Farc les manifestó a los guerrilleros que pese a las dificultades que se han presentado en los seis años del proceso de paz, específicamente, cuando fue derrotado en las urnas con el plebiscito, siempre han superado los momentos de crisis. Sin embargo, dice que le preocupa que la Corte Constitucional se pronuncie negativamente a tramitar el acuerdo vía rápida.

“Estamos por tanto ante una encrucijada bastante difícil. Si no se aprueba la vía rápida para las leyes mencionadas, incluida la de amnistía, estas pasarían a ser discutidas, artículo por artículo, dentro de las sesiones ordinarias del Senado y Cámara, los cuales eventualmente podrían cambiar la esencia y contenido de los acuerdos, hasta el punto de llegar a reversar todo lo acordado”, dice la misiva.

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Y agregó una dura frase: “A esto hay que agregar la actitud pusilánime del presidente, la falta de compromiso de varios de los altos funcionarios del gobierno y la incisiva presión de la ultraderecha”.

Londoño Echeverry le pidió a su “guerrillerada” mantenerse más unidos que nunca, llamado que toma importancia después de los rumores de que hay algunos sectores de las Farc que se le están revelando al secretariado, como el frente primero.

“Reitero el llamado a la cohesión y a la unidad. Ningún momento puede ser peor para las disidencias, indisciplinas o ruedas sueltas”, indica la carta.

En la misiva Timochenko reconoce que la crisis de la implementación de los acuerdos hace reflexionar a las Farc sobre un plan B, en el cual da a entender que no descartan retomar las armas. Sin embargo, el jefe de las Farc aclara que su plan A, y verdadera prioridad, es desmovilizarse y consolidar el fin del conflicto armado.

“Un reinicio de la confrontación en las actuales circunstancias, tiene que ser muy bien proyectado, en concordancia con la nueva realidad política que hemos logrado generar desde cuando pusimos en movimiento el proceso de paz”, agrega Timoleón.

Las reacciones a la carta de Timochenko no se hicieron esperar.