La viuda de Raúl Reyes cobra protagonismo en el proceso de paz.

Matrimonio sabanero

Ayer, 13 de agosto, contrajo matrimonio Paloma Valencia, conocida desde cuando el expresidente Uribe la puso en su lista de candidatos al Senado y fue elegida.

También es conocida por sus discursos emotivos y por un tono medio ventijuliero que ha llamado la atención en el Senado.

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Pero ayer, 13 de agosto, Paloma estaba en otro paseo: la ceremonia de su boda que había sido aplazada por la inesperada y trágica muerte de su tío, el exsenador Juan Mario Laserna.

Entre los invitados no podían faltar su jefe político y las congresistas más cercanas a la novia, todas del uribismo salvo una: Sofía Gaviria quien fue elegida por el partido Liberal aunque parece más afín a las ideas del uribismo; Thania Vega, la esposa del coronel Luis Alfonso Plazas Vega; Susana Correa y Paola Holguín.

La iglesia colonial de Subachoque fue el escenario escogido por la congresista y su novio, Tomás Rodríguez, un economista graduado en Oxford y en London Scholl of Economics. Tomás es el hijo del exministro de Ambiente Manuel Rodríguez y de la reconocida oftalmóloga de la clínica Barraquer, Carmen Barraquer. Por su parte, Valencia es nieta del fundador de la Universidad de los Andes, Mario Laserna y del expresidente de la República Guillermo León Valencia. Por si fuera poco, es la consentida de otro exmandatario: Álvaro Uribe que ayer la acompañó y compartió la noticia en su cuenta de Twitter. El bebé que está por nacer no tendrá ningún problema en conseguir padrinos.

Retomando la vida

El proceso de paz empezó a hacer milagros como el de la aparición, en escenarios públicos, de personas que estuvieron en la clandestinidad durante muchos años.

Esta afable señora es nadie más ni nadie menos, que la guerrillera conocida como Olga Marín aunque su nombre de pila es Liliana López. Ella se integró a las Farc hace varias décadas y llegó a ser importante en esa agrupación por su formación que la llevó a ser una especie de embajadora de la guerrilla en Europa, cada vez que se intentaba un proceso de paz con los gobiernos colombianos.

Por su alias “Olga Marín”, Liliana fue confundida muchas veces por los medios como la hija de Manuel Marulanda, cuyo nombre verdadero era Pedro Antonio Marín. Pero no había ningún vínculo entre ellos. En cambio, Olga sí tuvo nexos con otro jefe guerrillero pues fue la pareja, durante muchos años, de Raúl Reyes. Hoy está de acuerdo con el fin de la guerra.

Si el proceso de paz concluye exitosamente, ella podrá retomar la vida que abandonó siendo muy joven. Y, tal vez, dejará de apodarse Olga para recuperar su familia y su nombre de pila.

Furrusca por una colonoscopia

El concejal de Bogotá Venus Albeiro Silva quien ha dado mucho de qué hablar por sus pleitos con su partido, el Polo Democrático, que lo sancionó por votar el plan de desarrollo del alcalde Peñalosa, generó una nueva polémica en ese recinto Distrital.

La revelación del concejal, impulsada por la sanción impuesta a quien no conteste a lista, que consiste en no recibir pago por el día de trabajo, provocó risas y sonrisas de los presentes por cuanto el examen mencionado por Silva, es bastante incómodo.

“La colonoscopia es una exploración que se hace con un aparato que realiza un tacto rectal para visualizar el intestino grueso y, a veces, el delgado con el fin de detectar enfermedades y prevenir cáncer”

El concejal se molestó con el ambiente burlón que produjo su franqueza.

Minutos más tarde, la molestia de Silva, en lugar de disminuir, aumentó y comparó la reacción de sus colegas con el matoneo que sufren los estudiantes de la comunidad gay.

Para frenar su rabia, el presidente del Concejo trató de calmar el ambiente pero su esfuerzo fue vano. Terminó la sesión y Silva siguió enfurruscado.