Los estragos de la gigantesca tormenta de arena que afecta gran parte de la superficie de Marte, fue captada por uno de los dos vehículos todoterreno que envió la NASA con el objetivo de estudiar el planeta rojo.

Las cámaras del vehículo robótico Curiosity registraron los cambios que vivió Marte tras el paso de la descomunal tormenta de polvo que envuelve todo el planeta y que dejo fuera de combate a su par todoterreno Opportunity.

De hecho, Curiosity se hizo una ‘selfie’ en la que se observa el cielo completamente cubierto de arena y gracias a su generador de energía nuclear puede seguir funcionando a pesar de las difíciles condiciones meteorológicas.

La NASA aprovecha la tormenta de arena como una oportunidad para estudiar estos fenómenos de Marte, de los que todavía se sabe muy poco y podrían poner en riesgo una eventual misión tripulada a la superficie del planeta rojo.