Por lo menos 22 personas han muerto como consecuencia de los tornados que están azotando el sur de Estados Unidos. Lo más grave es que no se descartan nuevas tormentas y las autoridades anunciaron que continuarán las lluvias y caerá granizo del tamaño de una moneda.

 

El primer Estado que se atravesó en el camino de los tornados fue Oklahoma.   Siete personas muertas y 150 heridos en la pequeña ciudad Picher convirtieron una simple tormenta en un desastre natural que acabó con 20 cuadras.

 

Algunas víctimas no alcanzaron huir y fueron aplastadas junto con sus carros y casas.

 

La misma escena se repitió en Georgia y Missouri. Los vientos y la lluvia, se llevaron a su paso lo que encontraron, incluyendo 15 víctimas más que eleva a 23 el número total de muertos a causa de los tornados. 

 

Ante la tragedia el gobierno de los Estados Unidos, ordenó el traslado de la guardia nacional a las áreas afectadas para agilizar la ayuda a los damnificados.