La agricultura colombiana comienza una nueva era: la de las semillas genéticamente modificadas o transgénicos.

El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) aprobó hoy, por primera vez en la historia de nuestro país, la siembra de la primera semilla transgénica o genéticamente modificada, desarrollada ciento por ciento en Colombia. Es una semilla de maíz que tiene luz verde para ser utilizada en los valles de los ríos Cauca y Magdalena, en la Orinoquia y en la zona cafetera. La semilla es producto de cinco años de investigación conjunta entre la federación nacional de cerealistas y la Universidad Nacional. La semilla transgénica es más resistente a las plagas y garantiza una mayor productividad. Este descubrimiento fue el gran tema que trató en sus ultimas columnas en «El Tiempo», antes de su muerte, el expresidente López Michelsen.

Para muchos, esta es la entrada de Colombia a las grandes ligas de la producción agropecuaria mundial.