Con mil millones de pesos, el comisionado de paz de Álvaro Uribe intentó convencer a las Farc de sentarse a dialogar con el gobierno en 2006. El dinero oficial se desembolsó para proyectos en el Valle del Cauca porque esa era la zona de influencia del guerrillero Pablo Catatumbo, con quien querían concretar el diálogo.

La grabación tuvo lugar dentro de la investigación del CTI de la Fiscalía, entonces a cargo de Mario Iguarán, en busca de una red de apoyo a las Farc. El 25 de septiembre de 2006, el entonces comisionado de paz llamó al teléfono interceptado, que resultó ser el de Henry Acosta Patiño.

Luis Carlos Restrepo llamó a su intermediario con Pablo Catatumbo, para contarle que quería incorporar los proyectos que había proponía Acosta para ambientar la paz en los desembolsos directos de la Presidencia de la República.

Según explicó el comisionado a su intermediario, el propósito de los proyectos era hacerle gestos de buena voluntad a las Farc en el Valle del Cauca, donde opera el Bloque Occidental, bajo la tutela de Pablo Catatumbo.

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Según la conversación, una vez hecho el desembolso, el diálogo podría avanzar.

El mismo informe de Daniel Coronell incluye dos listados de contratos: un primer grupo de dos, que suman 478 millones de pesos, suscritos dos semanas después de la conversación y con cargo al presupuesto del Fondo de Programas Especiales para la Paz, en el que el Convenio Andrés Bello administra fondos de la Presidencia.

Y otro grupo de diez contratos, con el mismo origen presupuestal, a ejecutarse en las zonas de influencia de Catatumbo.

Todos los contratos tenían como beneficiaria a la empresa Consoeco, Consultoría Sociales y Económicas, cuyos socios son el intermediario de Álvaro Uribe ante Pablo Catatumbo y su esposa.