Por primera vez de manera estable llegó la luz a Buenavista, Cundinamarca. Después de ocho horas de camino recorrido, tres de ellas por un terreno de muy difícil acceso, CM& logró llegar a esta vereda donde más de 20 familias vivían con solo dos horas de luz al día generada por una planta de gasolina.

La escuela de allí, contaba con elementos electrónicos de alta tecnología que nunca habían tenido la oportunidad de utilizar.

La vida ha cambiado para estos habitantes, principalmente para la conservación de los alimentos que antes debían comprar cada dos días.

Una pequeña fábrica de quesos ha incrementados sus ventas como resultado de la estabilidad de la energía.

Gracias a varios paneles solares la vereda Buenavista puede tener energía renovable 24 horas, 7 días a la semana.