El Tribunal Superior de Bogotá dejó libre al gobernador del Tolima, Óscar Barreto, y ordenó la detención domiciliaria al exgobernador Fernando Osorio, por las presuntas irregularidades en la firma del convenio Andrés Bello.

La Fiscalía le imputó a Barreto los delitos de peculado por apropiación, contrato sin lleno de los requisitos legales y prevaricato por omisión, de los cuales el político tolimense no aceptó cargos y continuará ejerciendo su labor como gobernador.

Según el magistrado del caso, los hechos involucrarían al exmandatario más no al actual gobernador.

La investigación contra el gobernador y exgobernador inició luego de una denuncia donde fueron acusados de firmar un convenio con una entidad educativa para los niños del departamento y que tenía como objeto entregar equipos para las escuelas en el año 2007.