Por fin hoy empezaron a salir de manera efectiva las tropas rusas del territorio de Georgia.

Con la salida de los rusos, empiezan a conocerse las consecuencias de su paso. Se habla de un genocido en Osetia del Sur.

Hoy, las tropas rusas se retiran del Poti, el puerto estratégico de Georgia que desemboca en el Mar Negro, para cumplir con el acuerdo firmado esta semana entre Unión Europea y Rusia.

Al menos diez blindados rusos y siete camiones de transporte militar que controlaban los accesos por la carretera y la vía marítima partieron hacia la separatista región de Abjasia.

Durante las cuatro semanas el ejército ruso ha destruido las principales instalaciones militares y portuarias de la ciudad, hundiendo varios buques georgianos, según ellos para evitar la posible contraofensiva por parte de las tropas de ese país.

Human Rights Watch denunció los genocidios étnicos en Osetia del Sur, cometidos por el ejército ruso en contra de los georgianos que se encuentran en esa zona.

Entre tanto, el conflicto  fue aprovechado en la campaña presidencial de Estados Unidos, cuando, la aspirante a la vicepresidencia republicana, Sarah Palin respaldó a Georgia, advirtiendo a Rusia que  estas intervenciones podrían generar sanciones económicas y diplomáticas.