Luego de que se conociera la reelección del presidente venezolano Nicolás Maduro, su homólogo estadounidense, Donald Trump, impuso nuevas sanciones contra este gobierno al firmar una orden en la que limita al ejecutivo de Maduro la venta de deuda y activos públicos en territorio estadounidense.

Durante una conferencia telefónica con periodistas, altos funcionarios del Gobierno de Trump explicaron que estas acciones pretenden impedir que el mandatario venezolano venda activos públicos a cambio de sobornos.

“La orden ejecutiva de hoy cierra otra vía de corrupción que hemos observado que se usa: niega a los funcionarios venezolanos corruptos la capacidad de valorar indebidamente y vender activos públicos a cambio de sobornos”, indicaron.

De igual manera, la orden ejecutiva prohíbe a cualquier ciudadano, institución o empresa estadounidense adquirir deuda venezolana o activos y propiedades pertenecientes al Gobierno de Venezuela en Estados Unidos, incluidas aquellas inversiones derivadas de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).

Minutos antes de las nuevas sanciones, el vicepresidente Mike Pence adelantó que el Gobierno Trump tomaría medidas sobre el asunto y calificó los comicios venezolanos como una “farsa”.

“La elección de Venezuela fue una farsa. Estados Unidos está en contra de la dictadura y con el pueblo de Venezuela pidiendo elecciones libres y justas”, apuntó Pence desde su cuenta de la red social Twitter.

“EE.UU. no se quedarán de brazos cruzados mientras Venezuela se derrumba”, agregó.