Hace un año la Corte Suprema de Justicia falló una tutela con la cual se buscaba proteger la Amazonia y ordenó al Gobierno nacional que adelantara planes de acción para evitar la deforestación. Sin embargo, esta viene en aumento y el fallo no se ha cumplido, según la organización de Justicia.

Gabriela Eslava, investigadora de justicia, dijo que en el fallo de la Corte Suprema de Justicia se ordenaba específicamente a la Presidencia y a los Ministerios de Ambiente y de Agricultura que implementara planes a corto, mediano y largo plazo para frenar la deforestación en la Amazonia.

“Este era un fallo histórico que declaraba que la Amazonia era una entidad sujeta de derechos (…) ordenaba a los 81 municipios que actualizaran los Planes de Ordenamiento Territorial y que incluyeran la adaptación contra el cambio climático”, señaló Eslava.  

Señaló que ante dicha situación se radicó un documento ante el Tribunal Superior de Bogotá, órgano encargado de hacer seguimiento a la tutela, en el cual se estaría demostrando el supuesto incumplimiento del Estado, sumado a una petición para que se ordene cumplir con la tutela.

“El Gobierno está presentando documentos anteriores a la misma (tutela), como la estrategia integral de control a la deforestación, como si fuera parte del cumplimiento. No ha llegado a las comunidades locales con quienes hay que construir ese pacto”, añadió la investigadora.    

En el año 2016 la deforestación en la Amazonia era de 70 mil hectáreas y en el último año fue de 144 mil hectáreas, según Rodrigo Botero, director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible, quien además aseguró que “este año vamos a estar cerca de las 200 mil hectáreas” de deforestación.

“Eso es como el departamento de Quindío deforestado en un año (…) se está afectando de manera importantísima la reserva forestal de la Amazonia, los resguardos indígenas, reservas campesinas y parques naturales. No se ha podido controlar el acaparamiento ilegal de tierras”, sostuvo Botero.    

Sostuvo que el Estado debía llegar a esta región de manera integral, pero que hasta el momento no se ha hecho y que adicionalmente el mercado ilegal de tierras en la Amazonia es el principal impulso de la deforestación, donde los principales actores son grupos armados ilegales.

“Hay grandes capitales, hay grupos armados ilegales, narcotráfico, especulación de tierras, ganaderos e inversiones públicas que están financiando la deforestación (…) otro factor es la construcción de carreteras que está permitiendo llegar a estas zonas”, puntualizó Botero.         

Una imagen de la Policía Antinarcóticos correspondiente a la frontera colombo ecuatoriana evidenció como en el vecino país la selva amazónica es densa, mientras que en la zona de Colombia los focos de deforestación son alarmantes.