Un surcoreano se inmoló el viernes en su carro delante en la embajada de Japón en Seúl, un incidente que tuvo lugar en plena tensión diplomática y comercial entre los dos países.

Según la policía, el hombre de aproximadamente 70 años se prendió fuego en el interior de su vehículo estacionado delante de la embajada. Murió en el hospital.
Unas veinte botellas de gas fueron halladas en el auto.

La prensa local informó que el suegro del hombre había sido víctima de trabajos forzados bajo la ocupación japonesa durante la Segunda Guerra Mundial.

Las querellas diplomáticas entre ambos países derivan de la brutal colonización japonesa de Corea, entre 1910 y 1945. La situación se agravó recientemente después de que Tokio endureciera las condiciones de exportación de varios materiales hacia Corea del Sur.

Estas restricciones afectan a productos químicos cruciales para la fabricación de chips y pantallas de smartphones, utilizados por los gigantes tecnológicos surcoreanos, como Samsung.