El conductor de un camión de basura se convirtió en el bibliotecario más famoso del sur de Bogotá.

Nueve mil libros pueden consultar los niños de La Nueva Gloria, gracias al trabajo de un hombre que descubrió que un libro no era parte de la basura que tenía que botar.

La historia parece un cuento.

Un día a bordo del camión de la basura que manjeba por todo Bogotá.

José  Alberto Gutiérrez se encontró un libro botado que decidió recuperar.

De ahí en adelante se dedico a buscar, y se le ocurrió una locura.

Vio que la gente botaba los libros, se dedico a recuperarlos y armo una nada envidiable biblioteca en un rincón de su casa, en un empinado barrio al sur de Bogotá.

Hoy años después cedió todo la primera planta de su casa, suma mas de nueve mil ejemplares y su casa es la más visitada los sábados por la tarde.

No le cobra un centavo a nadie, y para quienes visitan, “la fuerza de la palabra”, -como se llama el lugar-,

Poder ir a la biblioteca es casi una bendición.

Y José Alberto, algo parecido a un héroe.

Que ahora desempleado, solo piensa en la manera de conseguir como recoger los libros que le han ofrecido, y poder hacer más bibliotecas en otros barrios de Bogotá, o en las ciudades más recónditas del país, a donde él jamás ha ido, pero que se conoce de memoria gracias a los libros que en 48 años de vida se ha alcanzado a leer.

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