Las críticas más fuertes por los asesinatos, secuestros y amenazas a que están siendo sometidos los candidatos a las elecciones regionales de octubre próximo tuvieron como blanco al director de la Unidad Nacional de Protección, Pablo Elias González a quien cuestionó con vehemencia el senador liberal Mauricio Gómez.

“Si le quedó grande la entidad, renuncie, pero no nos salga con que ahora la UNP es la ‘pobre viejecita’ que no tiene con qué proteger a los candidatos”, sentenció el senador Gómez.

Los congresistas insistieron en sus pedidos de mayor protección para quienes hacen política en las regiones y están amenazados por grupos armados ilegales. 

La ministra del Interior reconoció la alta carga que tiene bajo su responsabilidad la UNP en un país con 8 millones de líderes sociales y 117 mil candidatos.

“Por ejemplo, este lunes llegaron a la UNP 591 solicitudes de protección por parte de todos los partidos. Solo el partido FARC pidió más protección para 308 de sus candidatos”, explicó Nancy Patricia Gutiérrez.

Y el ministro de Defensa invitó a la ciudadanía a colaborarle a la Fuerza Pública en la lucha contra la delincuencia que, “por medio de organizaciones criminales de narcotráfico y minería ilegal se quieren adueñar del poder local en las elecciones”.

Al final, el director de la UNP hizo un descarnado diagnóstico sobre la grave crisis de seguridad por la que atraviesan los candidatos. Dijo que hoy hay 8.300 esquemas de seguridad. Que los escoltas también corren peligro porque solo pueden usar armas cortas y que no hay carros blindados para todos los candidatos.

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Insatisfecho con las respuestas, el senador liberal Mauricio Gómez le dijo mentiroso al director de la Unidad Nacional de Protección y le pidió la renuncia.