Llegó a su fin el pago de indemnizaciones por parte del Estado para pagar a empresas privadas lo que no debía pagar.

La historia es esta: la Sala Plena del Consejo de Estado acaba de dictar dos sentencias que cierran la puerta a las reclamaciones que venían haciendo diferentes empresas privadas por el pago de una tasa a las importaciones, que fue creada por el Congreso de la República, pero que la Corte Constitucional declaró inexequible.

La historia comienza en el 2014, cuando un fallo de la Sección Tercera del Consejo de Estado condenó al Congreso a pagarle cerca de mil quinientos millones de pesos a la empresa Goodyear de Colombia S. A., que reclamó el pago de los perjuicios ocasionados por el dinero que se vio obligada a cancelar cuando estaba en vigencia la ley que creó dicha tasa, que luego fue tumbada por la Corte Constitucional. A partir de ese fallo, muchas otras empresas demandaron al Estado, que fue condenado a pagar, en reiteradas ocasiones, por los daños que ocasionó la ley que creó la sobretasa y que luego fue declarada inconstitucional.

Hasta aquí, todo bien, todo bien. Ahora vean lo que acaba de ocurrir.

El mismo Consejo de Estado acaba de corregir su jurisprudencia y la Sala Plena negó dos demandas que interpusieron las empresas Mercedes Benz y GlaxoSmithKline reclamando indemnización por haber pagado la sobretasa que luego fue declarada inconstitucional. Para el Consejo de Estado, pese a que la Corte Constitucional tumbó la ley, no se puede devolver el dinero que las empresas privadas alcanzaron a pagar, no tiene reversa. Y la razón es porque la misma Corte fue clara en advertir que los efectos de su decisión serían hacia el futuro, es decir, el fallo no es retroactivo, y por lo tanto, no existe ningún daño por reparar. Se cerró la puerta a la amenaza de otro desangre a los recursos del Estado.