El divorcio político del año: Vargas Lleras se va de la casa… de la casa Char, digo ¡y comienza la pelea!

Las relaciones que antes eran de luna de miel permanente comenzaron a deteriorarse cuando la candidatura presidencial de Vargas Lleras no cuajó. Ante esta situación, su antigua gran casa política, la de Fuad Char e hijos de la costa, le puso preaviso, y las cosas, como saben, se derrumbaron. Desde entonces comenzó un distanciamiento silencioso que ahora se vuelve enfrentamiento.

Para la elección de los nuevos magistrados del Consejo Nacional Electoral se planteó una alianza de la U con Cambio Radical. La casa Char aspiraba a una curul y escogió al actual procurador ante el Consejo de Estado Virgilio Almanza para esa aspiración.

Por la U, el Congreso eligió a Hernán Penagos; por Cambio, a Jorge Rozo, pupilo de Vargas Lleras.

El grupo Char tenía asegurada la elección de Almanza, pero con los votos exactos. Al producirse la votación, el grupo de Vargas Lleras le ordenó al senador de ese sector, Carlos Abraham Jiménez, que se retirara del recinto y no votara; Jiménez obedeció y se realizó la votación.

Almanza, candidato de Char, perdió por un voto; uno: el de Jiménez, cuyo retiro ordenó el grupo de Vargas Lleras, precisamente para bloquear la elección de Almanza, el candidato de Char. Estrategia exitosa: el candidato de Char se hundió por la falta de un solo voto.

La maniobra de la línea vargasllerista significa, en opinión del sector de Char, una declaratoria de guerra, que hasta ahora comienza.