¿Por qué se fue Daniel Mejía, secretario de Seguridad de Bogotá?

Aquí va la historia: luego de estallar el escándalo por el abuso del que fue víctima una niña de tres años en el centro de Bogotá, en la Alcaldía sintieron que Daniel Mejía no estaba poniéndole la cara al episodio: ni apareció ante los medios de comunicación.

Como ustedes saben, la niña fue llevada en muy mal estado a un centro asistencial del sur de Bogotá, y aún se encuentra hospitalizada. Lo que han establecido las autoridades hasta ahora es que la niña, antes de llegar al hospital, permaneció en un jardín ilegal, ubicado en la zona de tolerancia de la capital, donde suelen ser llevados los hijos pequeños de las trabajadoras sexuales. Además, la mamá fue detenida temporalmente por supuesto porte ilegal de armas. En medio de semejante escándalo, la responsable de las comunicaciones en el Palacio Liévano, María Elena Romero estuvo llamando a algunas secretarías, una de ellas, la de Seguridad. Palabras más, palabras menos, se le pidió a Daniel Mejía un redireccionamiento en sus comunicaciones; mejor dicho, se le solicitó un cambio en su oficina de Comunicaciones, a cargo de la periodista María Paula Vernaza. Para Daniel Mejía, María Paula es de su entera confianza, y no aceptó la orden recibida de destituirla. Al alcalde, Enrique Peñalosa, no le gustó la posición de su secretario de Seguridad.

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Hubo un diálogo entre los dos, en buenos términos, y la conclusión fue: o manda el jefe y el subalterno obedece, o no obedece y el subalterno, se va… ¡Y Mejía se fue!