La migración de venezolanos en Colombia, que se calcula en un millón de personas, está causando graves problemas sociales, económicos, laborales y sanitarios en el país.

A pesar de los esfuerzos que hace el Gobierno para que quienes huyen del régimen de Nicolás Maduro reciban una atención humanitaria en Colombia, los recursos para atenderlos son cada vez más escasos. La diáspora venezolana es la más grave del mundo después de la Segunda Guerra Mundial. El antecedente más grave se presentó hace ocho años en Europa, con la llegada de 200.000 africanos a ese continente; fue una hecatombe social que Europa fue incapaz de atender adecuadamente.

Vean un ejemplo de la gravedad de la situación en Bogotá.

Según el Ministerio de Salud, el año pasado dieron a luz en la capital 44 mujeres venezolanas refugiadas aquí. ¡Atérrense! En lo que va corrido de este año, las venezolanas que han dado a luz en Bogotá son 400. El Estado colombiano tiene que asumir todos los costos del alumbramiento, incluidos el cuidado de la madre y el bebé.

El Gobierno colombiano insiste en que debe haber una atención mundial a una crisis humanitaria de tanta magnitud como no la ha visto antes el mundo.