El año que termina pasará a la historia del Santa Fe como el peor del equipo en los últimos años, se quedó sin ninguna competición internacional para el año entrante. Este año perdió la Copa Libertadores, perdió la Sudamericana, perdió la Copa Colombia, perdió la Liga en su primer semestre y perdió la Liga en su segundo semestre. Eso es lamentable porque Santa Fe se había vuelto equipo copero y respetado.

Pero lo peor son muchas otras cosas: lo dirige un señor Sanguinetti, que no tiene en su carrera sino derrotas. Santa Fe no tiene estilo, ni sistema claro, ni identidad, no sabe a qué juega, es un equipo ciego; así dirige Sanguinetti, a la topa tolondra, a lo que salga.

Y para rematar, jugadores desechables que no califican ni para suplentes en el Quiroga: Seijas, Guastavino, Guichón, Betancourt, Burbano. Deprimen, no se sabe cuál es peor.

Cómo duele este equipo, absolutamente vergonzoso, estremece el alma.

Yo quiero al Santa Fe, ¿y usted? ¡Yo también! ¡Pero déjeme llorar un poco!