La recién posesionada rectora de la Universidad Nacional, Dolly Montoya, enfrenta un lío de marca mayor.

La rectora cumplirá 70 años el próximo 26 de mayo; la ley fija en 70 años la edad de retiro forzoso para los servidores públicos, y eso obligaría a la rectora a dimitir cuando solo lleva una semana de gobierno.

¿Qué la podría salvar? Una norma expedida hace más de veinte años habilita a los docentes para laborar hasta los 75 años de edad. Pero como estamos en un país de leguleyos, perdón, de leyes, resulta que hay un concepto del Consejo de Estado sobre la autonomía universitaria, en el que advierte que para las universidades públicas la edad de retiro forzoso sigue siendo 70 años cuando se trate de cargos que no cumplen funciones docentes.

Un sector de la comunidad educativa de la Nacional insiste en que la rectora debe renunciar; otros insisten en que la rectora puede quedarse hasta los 75 años… La polémica comienza.

Ay, mi país: ayer, todo el mundo, a favor de Dolly Montoya; hoy, camina por la cuerda floja…

Mi general Santander, ¡hombre de las leyes!