El candidato republicano afirmó que si es presidente de USA, determinará la forma de tratar a los gobiernos de la región en “función de su conducta”.

Entre los objetivos trazados por McCain, está el de contrarrestar los esfuerzos de Chávez por desestabilizar las democracias a través de la utilización del poder económico que tiene por el petróleo.

Con respecto a Cuba, dice el candidato republicano que mantendría la actual política que incluye el embargo económico y comercial que lleva más de 45 años cuestionada por Obama por no haber logrado un cambio de régimen en la isla comunista.

Uno de sus principales asesores, el senador cubano-américano Lincoln Díaz-Balart, cubano-americano, dijo que McCain está consciente de que Chávez es una amenaza para todo el hemisferio.