Con la inversión de 500.000 dólares por parte de USAID, inició en Cali un proyecto piloto para la reintegración de 1.500 jóvenes que hicieron parte de grupos armados y pandillas.

“Es parte de nuestro trabajo que brinda asistencia psicosocial, herramientas de la vida, empleabilidad”, indicó Lawrence Sacks, director de USAID Colombia.

Para Sacks del éxito de este programa depende que sea replicado en otras ciudades del país.

“Es un plan que se puede replicar en otras ciudades. Queremos ver esta iniciativa como un piloto, ver si da los resultados y así tener la oportunidad de expandirlo a otras ciudades. Este es un pilar de nuestra cooperación aquí en Colombia. Trabajamos en identificar los factores de riesgo para fortalecer la seguridad y la prevención de violencia”, añadió.

Por su parte, el alcalde de Cali, Maurice Armitage, agradeció la cooperación internacional y destacó que estos proyectos deben ser ejemplo en todo Colombia para reducir la violencia.

“Dándole una oportunidad, una segunda oportunidad para la gente en inclusión y con trabajo. En la medida que nosotros les demos una oportunidad a estos jóvenes es un paso adelante en la convivencia de Colombia”, indicó el alcalde.  

En la presentación del programa estuvieron presentes más de 100 empresarios de la región quienes vincularan laboralmente a estos jóvenes que salieron de la violencia.