Una empresa ubicada en un barrio residencial, cuyo accionista tiene experiencia en carnicería, se hizo a cuatro contratos para el mantenimiento de los muebles del Congreso por 3 mil 200 millones de pesos. Tres de esos contratos se hicieron sin licitación, el primero por ser mínima cuantía, el segundo por selección abreviada y el tercero como único oferente.